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Flores Maio x Boccardo

Foto del escritor: poesiaon
poesiaon
8 oct
7 min de lectura

Actualizado: hace 6 días

Sobre Borges por Catalina Boccardo


El periodista, sociólogo, escritor y licenciado Fernando Flores Maio, es el vicepresidente de la Fundación Internacional Jorge Luis Borges (creada por María Kodama en 1988). Sus notas se pueden encontrar en diversos medios, y ha dedicado buena parte de su vida a la investigación y el reconocimiento del máximo escritor argentino. En su libro La biblioteca de Borges (Paripé Books, España, 2018), nuestro entrevistado analiza raigambres autorales en la obra de Borges a quien conoció en persona. Aparece, así, una sensación de vértigo por el sólo hecho de preguntarle sobre el creador de Ficciones. Esa enormidad literaria.

 

La difusión de la obra borgiana, ¿un destino elegido? ¿Cómo, por qué? Y cuándo entraste, materialmente, en ese ¨espacio sagrado¨ de la biblioteca personal de Borges a quien trataste en vida, por otro lado.


F.F.M: Fue decisivo cuando lo conocí en la Biblioteca Nacional, de la que era director. Yo era periodista y hacía notas para la revista Panorama. Hice una sobre la muerte, que se volvió a publicar hace poco en el diario La Nación, el 24 de agosto pasado, precisamente al cumplirse 40 años de la muerte del escritor.


Hablemos del placer de la lectura. Tu interés literario (sos sociólogo), a partir de qué momentos surge, con cuáles autorías. Además de la obvia pasión borgiana por la que fuiste tomado. Me imagino, eso sí, hubo un antes y un después de los textos borgianos como ¨precursores¨.


F.F.M: En la muestra sobre Borges “Centenario 1899 – 1999”, de la cual fui organizador, que se presentó en varios países, se exhibían libros de su biblioteca personal, con anotaciones escritas por él, y muchos que los veían quedaban fascinados y emocionados, algunos hasta lloraban. Lo mismo sucede en el Museo Borges en Buenos Aires (Anchorena 1660). Y también preguntaban si se podía ver más al respecto. Por eso cuando Patricio Binaghi propuso editar La Biblioteca de Borges (Paripé Books) me pareció una excelente idea, para acercar a la gente ese tesoro guardado por María Kodama en la fundación que presidía, que lleva el nombre de ese escritor, y que ahora continúan sus herederos.

Por otro lado, hay quien dice que la biblioteca de Borges se dispersó por varios lugares, y eso no es verdad. Los libros que él conservó hasta el final de su vida son esos, más de dos mil; son los que él guardaba en su casa, que leyó y luego hizo que le releyeran una y otra vez. Los otros, de los que él se desprendió, se han encontrado en otros lados. Pero –insisto- esos fueron los que él quiso conservar y –afortunadamente- se encuentran resguardados en esa fundación.

Con este libro lo que esperaba fundamentalmente era continuar con un tema que me interesa mucho desde hace décadas: la filosofía de vida de Borges. La mayoría de los libros que se encuentran en la biblioteca de Borges tratan temas de filosofía y religión, y a través de esos autores es posible encontrar las claves de la filosofía de vida de este genio, que apunta a la felicidad.

No es nuevo este argumento, que ya tuve oportunidad de señalar como curador de la muestra “El atlas de Borges”, cuyas fotos nos muestran a un hombre feliz. El autor de “El aleph” nos ha dejado esa maravillosa biblioteca, de la cual solo se pueden ver en mi libro algunos ejemplares, que nos permiten descubrir las claves de esa felicidad. Las lecturas de esos filósofos y místicos son las que seguramente han tenido una decisiva influencia en una obra que nos da un camino en el arte de vivir.


Fuiste el creador y realizador de Seres imaginarios, si podés desarrollar sobre este proyecto.


F.F.M: La propuesta de Seres Imaginarios de Borges está pensada, fundamentalmente, para trabajar con estudiantes de la escuela primaria y secundaria, guiados por sus docentes o padres, aunque también se sumaron los de preescolar.

El proyecto da herramientas para un acercamiento, a la vez informado y lúdico, a la obra del mayor escritor argentino del siglo XX. Además, apunta a fomentar la creatividad de estudiantes, a partir de actividades que funcionen como disparadoras de producciones propias. 

Desde 2017, con proyectos aprobados por Mecenazgo de CABA, publicamos libros con fragmentos de textos, ilustrados, y realizamos más de 80 videos y audios que están en la web www.seresfantasticos.com y en el canal de Youtube @seresfantasticos. Dimos recursos didácticos para docentes, padres y alumnos, elaborados por profesores y especialistas, Gabriela Citadini, Silvina Politi y Lucas Adur. Hubo capacitaciones para docentes y bibliotecarios en varias ciudades.

La web contiene una sección con ebooks. Se publicaron 8 libros revista en papel, que se distribuyeron gratuitamente, y las versiones digitales se pueden descargar gratis en la mencionada web. Penguin Random House también publicó mi libro Seres imaginarios de Borges, que se encuentra en librerías.

Con ese mismo título escribí una obra de teatro, con adaptaciones de textos de Borges, que dirigió Claudio Gallardou, y se representó en el Centro Cultural Borges, en Tecnópolis y en el Auditorio de Belgrano.


En algún lugar te leí que ¨Borges apreciaba mucho la amistad¨, una virtud argentina, podríamos insinuar. E ineludible tópico en Borges. Qué podés decirnos (con el límite que implica la extensión de esta entrevista) sobre ¨esas formas de la felicidad¨ provenientes de los vínculos amistosos y literarios, imbricados, tantas veces, en la vida de Borges.


F.F.M: Sí, Borges apreciaba mucho la amistad, como pude comprobar personalmente. En la entrevista sobre la muerte que le hice cuando era joven, cuando le pregunté cómo querría morir respondió: “me gustaría que llegara mientras estoy conversando agradablemente con un amigo, así como lo estoy haciendo en este momento con usted...” Quedé gratamente sorprendido por esas palabras, en las que me consideraba un amigo, aunque recién lo había conocido. Era alguien que podía conversar amistosamente aun con desconocidos, seguramente por el alto valor que le daba a la amistad. Y también lo pude experimentar cuando le propuse ser miembro del Comité Editorial de una revista argentino japonesa de la cual fui jefe de redacción. Venía a las reuniones como un cordial visitante, dispuesto a dialogar sobre variados temas. Lo mismo sucedía cuando lo pasaba a buscar para ir a algún encuentro, o para ir a almorzar nosotros dos solos, frente al edificio de su departamento, en una cantina china (o a la vuelta), y él me trataba como si fuera un amigo de muchos años.

El habló muchas veces sobre la amistad, y también en su “Autobiografía”, en la que enumera las cosas esenciales, sobre “la belleza, el placer del pensamiento y de la amistad y, aunque parezca demasiado ambicioso, la sensación de amar y ser amado”.


María Kodama, compañera amorosa de un admirado Jorge Luis Borges, ¿cómo fue tu vínculo con ella? Observo, entre otras cosas, que realizó el prólogo de La Biblioteca de Borges. Y a lo largo de este libro, en el que vas desarrollando interpretaciones propias, las charlas con ella, debieron haber sido nutritivas.


F.F.M:  La conocí a María cuando era joven, nos cruzábamos por la calle en Barrio Norte y era muy amable. Luego me acompañó en el Comité Editorial de la revista argentino japonesa. Borges estaba enamorado de Japón y de María. En las reuniones de ese Comité podía percibir esa relación tan especial que había entre ellos, de amor y de gran respeto. Cuando Borges murió ella creó una fundación, y me pidió que fuera miembro del Consejo de Administración.

La ayudé a organizar muchas conferencias y fui curador de exposiciones que recorrieron el mundo. Hice programas para la televisión abierta y por cable, en las que ella participaba, y documentales, y además apoyó la realización del proyecto “Seres Imaginarios de Borges”, en el que participó activamente, y del libro La biblioteca de Borges. Durante casi cuatro décadas tuvimos una amistad muy cercana, en la que yo aprendía mucho, y -sobre todo- era divertida. Tanto Borges como María -contrariamente a lo que algunos creen- tenían un gran sentido del humor. Recuerdo que un día, que habíamos pasado 20 horas juntos en París recorriendo la ciudad, le pregunté cómo describiría nuestra relación y dijo: “somos compañeritos de aventuras”.


Una pregunta que no debería hacerse, pero me gustaría escuchar su respuesta: qué preferís de Borges, sus ensayos, sus textos narrativos o los poemas.


F.F.M: no tengo una preferencia, me parece que toda la obra de Borges es genial.


Qué sería ¨la eternidad¨ para Borges y su obra.


F.F.M: En la entrevista que le hice a Borges sobre la muerte, la última pregunta fue ¿el ejercicio de la palabra es el ejercicio de la mística, algo que comunica con lo Absoluto? Y si él había entrevisto algo. Contestó que tuvo dos veces experiencias que quizá fueron místicas, como si estuviera fuera del tiempo. Están registradas en su obra en "Sentirse en muerte", y en el poema “Mateo XXV 30”. Esto se relaciona con una experiencia de monjes japoneses, denominada “satori”. Sobre esa cuestión organicé un diálogo con María Kodama y la catedrática Luce López Baralt, que se puede ver en YouTube. Y el año pasado organicé un seminario sobre una cuestión relacionada, la llamada Superconciencia, en la que Luce se refirió a las experiencias extrasensoriales y extracorpóreas de Santa Teresa de Jesús, San Juan de la Cruz y Borges. Expuso también un neurosiquiatra, Luis Brusco, y una profesora especialista en física cuántica, y también armé una conferencia con Brusco en el Congreso Latinoamericano de Neurosiquiatría y Neurociencias, y con la destacada neuróloga Mariana Bendersky (que ilustró genialmente la mayoría de los textos de Borges en mi proyecto Seres Imaginarios). Proseguiré con estos temas en un seminario que haré también en Madrid en octubre.

De manera que en el debate por la eternidad Borges fue un precursor de lo que ahora están descubriendo los científicos en las investigaciones sobre la conciencia, que serían una superconciencia que podría perdurar más allá de la muerte. Pero este es un vasto tema, que daría para hablar en otra entrevista.


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Fernando Flores Maio es sociólogo, periodista y vicepresidente de la Fundación Borges. Realizador y director de programas de TV de homenaje a Borges y del documental "Borges, el eterno retorno". Organizador y curador de las muestras del Centenario de Borges, y de El Atlas de Borges. Es autor de La Biblioteca de Borges (Paripé Books), de cuentos para niños y de ensayos. Director del Foro Ecuménico Social y de la revista Foro Ecumenico foroecumenico.com.



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Catalina Boccardo, nació y reside en CABA. Ha publicado en poesía, entre otros libros, "El Jardín Santo", "Formosa", "Collage", "El Pico de los Pájaros", "Tiempo de Mandarinas", la trilogía "Partidas", "Lugares sin calma". También sus poemas se encuentran publicados en antologías, páginas web y suplementos literarios dedicados a la difusión de poetas. Así como sus textos narrativos y reseñas literarias. Participó de distintos Festivales, Encuentros y Jornadas de poesía en Argentina, Uruguay, México y Perú.

Es editora en Argentina de la columna Periferia Sur para la revista mexicana Poetripiados, y colaboradora de la Revista literaria latinoamericana PoesíaNo. Complemente su actividad escritural con el collage. Pertenece a la SAC, y ha participado de muestras colectivas. Dictó talleres en el cruce de la escritura creativa y las artes visuales. Estudió abogacía (UBA) y la Maestría de Escritura Creativa (UNTREF).

 
 
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