María Sevlever
- poesiaon

- hace 6 días
- 3 Min. de lectura
Actualizado: hace 2 días
Poesía inédita
solo dios basta
antes de bajar del auto me hizo muchas preguntas
el auto, esa escena
un poco forzada
hablando sin arrancar
sólo dios basta, me dijo
una frase que le encanta
y que no sé si cree
sólo dios, basta
no sé si sólo dios basta, amigo
SDB
a veces dios
se me superpone con todo
es las decisiones
que tomo mal
no tengo mucho más que tiempo
y no es tanto
(qué lindo pensar
que dios te da)
lo escucho y me pregunto
si confío así en mi cuerpo
lo miro de costado desde mi asiento de conductor
y me tenso
acordate, me dice
él sabe
hay que tener fe,
uno sólo puede decir la verdad
después él sabe
pienso en las veces en que escribí ofendiendo a alguien
pienso cuándo me convertí en esta criatura temerosa
que tiene siempre miedo de quedar mal
antes había descubierto: hay que hacer lo suficiente
lo posible
y confiar
volví a casa rápido esquivando
controles
y a poco de llegar atropellé a alguien
no estoy segura
de si fue así
estaba por parar
pero en la esquina un oficial
me guiñó un ojo
gesticulando que siga,
que siga
cuándo me convertí en esta criatura temerosa
el otro día en el muelle me pidieron un secreto
qué forma extraña de pedir amor
mi boca se abrió demasiado rápido y dijo
no tengo miedo de morirme
sólo de que se mueran los demás.
luna 2
un pensamiento recurrente:
en una bóveda oscura, sola, apresada
como ese personaje
no podría recordar ni un poema entero
a vos también te pone mal
cuando mirás fijo la luna
es esperable que se vea hermosa
es una fecha
se ve hermosa
ya sabemos lo que va a pasar
antes de que pase
qué linda está la luna
pero sabemos
está siempre a la misma distancia
nunca más grande
nunca más cerca
es solamente luz
entonces para qué prestarse
a este alarde
de la confusión de los sentidos
de su alcance débil
nunca me acuerdo
de la forma de sus cráteres
nunca me acuerdo de ver la luna
¿recordarías la luna?
si estuvieras solo una noche cualquiera
sin poder mirar hacia arriba
¿te acordarías de la luna?
si la estudiaras
si te acercaras
si te dedicaras
prisionero, oscuro
¿te acordarías de cómo es la luna?
jardín
antes pensaba que todos lloraban como yo
hasta que vi a mi madre
estábamos llegando tarde a chacarita
la gente después iba a juntarse en su casa
su casa, siempre tan impecable
había salido temprano al vivero
y estaba agachada, al sol de diciembre
haciendo pozos con una pala
para enterrar la raíz de unas plantas nuevas
en flor
que acababa de traer
mamá, quizá
tendríamos que ir saliendo,
por qué no dejamos esto
para después
mamá, con más calma
hace calor
estaba vestida
más o menos elegante
las manos hechas
cavaba torpe pero constante
mamá vamos a llegar tarde
vas a ensuciarte
y no hace falta,
viste que suele ser bastante rápido
hay que ser puntual
quiero que esté lindo me dijo
cuando vengan
necesito que el jardín esté lindo cuando vengan
fue lo único que dijo y lo dijo de un modo
que agarré otra pala y cavé con ella
arrancando primero las plantas muertas
para que dejaran lugar
la verdad es que a donde vamos
no hace falta tener las manos limpias.
María Sevlever (Buenos Aires, 1994) es licenciada y profesora en Letras por la UBA. Allí del equipo de investigación UBACyT “Borges y la Biblia”, y es adscripta de la cátedra de Literaturabrasileña. Traduce del inglés y el portugués, y trabaja como redactora en productos digitales. También lleva adelante proyectos de experimentación escénica, con foco en el encuentro entre el teatro y la poesía contemporánea argentina.





