Mariana Finochietto
- poesiaon

- hace 4 días
- 2 Min. de lectura
Actualizado: hace 2 días
Poemas
Poemas de Patio, elandamio ediciones, 2024
erótica
Era la luz y era la mañana
de la calma que precede a la tormenta.
Una música azul late en el aire.
El patio
se derrama sobre el mundo
para que yo lo vea.
*
fundación
Para estas cosas
escribo:
para la lluvia que cae,
sin más certezas
que el peso feliz de su materia,
y para el pasto que aguarda,
con una sed antigua,
el milagro
del agua
y para el hombre
que miré hace días,
hermoso
en su tristeza.
Esas cosas
que mi memoria
pierde
entre los huecos de la tarde:
el olor del pan
y el pelo
de mi hija peinándose al sol.
Escribo
para que el lenguaje
me muerda
y me despierte,
para saber si estoy soñando,
para confirmar
que no estoy muerta.
*
intimidad
Algunas tardes
se inclina sobre mis dalias,
toma algún brote pequeño, lo sostiene
como si descubriera
un secreto en la flor,
algún misterio atrapado en el pasto.
Es sencillo quererlo
cuando ando en el patio apurando el oficio
y lo veo,
rodilla en tierra,
acariciando a solas mi corazón de jardinera.
*
la calma
La soledad
tiene otra dimensión,
construye otros espacios.
Aquí una silla, aquí el sillón,
el mate repitiéndose, repitiéndose.
El libro queda abierto sobre la mesa.
Es poderosa la ventana, el sauce y su silencio.
Los pájaros atan el lazo azul de la mañana
mientras yo pienso mis respuestas
sin que nadie me pregunte.
El tiempo a solas
siempre sucede
despacio.
*
el fin
Será
que no comprendo
muchas cosas
pero puedo
intuir
apenas
lo que siente
esa hojita última en el roble.
Su rabia.
Su temblor.
Poemas de Desviadero, Editorial Mascarón de proa, 2025
VIII
Diáfana es la sombra
que te oculta de mí
fresca luminosa
como un bosque.
¿Escuchás
a los ciervos de mi corazón
rozándote en la noche?
X
Giro sobre mi boca
la florezco.
Giro sobre el tiempo
que pierdo
contemplando
la hoja blanca
su destino de magnolia.
El poema es una jaula donde estorbo.
XV
¿Por qué no hablar
del goce
de derrumbar lo oscuro
del deleite de alumbrar con mi lámpara ciega
lo que estuvo velado
por la noche del alma?
¿Por qué no decir alma
y celebrarla
si es pura flor que crece
en el ocaso de mi cuerpo?
¿Acaso es más feliz el pájaro que canta
que yo,
mientras escribo estas palabras?
Mariana Finochietto nació en General Belgrano, provincia de Buenos Aires, en 1971. Actualmente vive en City Bell.
Publicó: Cuadernos de la breve ceguera (La Magdalena, 2014); Jardines, en coautoría con Raúl Feroglio (El Mensú, 2015); La hija del pescador (La Magdalena, 2016); Piedras de colores (Proyecto Hybris, 2018); El orden del agua (GPU Ediciones ,2019); Madura (Sudestada, 2021); Quiero sacar la cabeza por la ventanilla de tu coche (Halley Ediciones, 2023); Patio (Elandamio ediciones, 2024)
Quiero sacar la cabeza por la ventanilla de tu coche, poesía reunida (Medusa Ediciones, 2024); Trinchera, (Sudestada, 2025); Desviadero, (Mascarón de proa, 2025)
Coordina Microversos, talleres de exploración literaria.





