Óscar De Pablo
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Actualizado: hace 2 días
Romance de Hécate en Ecatepec
Largo de aquí, perra negra, bruja hedionda de tres caras. Vete a pecar a otros puertos
o peca de recatada. Ahueca el ala de elote, zopilote de las balas, de las malas compañías, y manías de niñas malas. Llévate de aquí tu peste
a miedo de encrucijada, ese antiguo hedor a décadas
de muertes amontonadas. Ve hasta donde no la huelan
Santo Tomás Chiconautla
ni Santa Clara Coatitla ni las demás Santa Claras, Santa María Tulpetlac, o los Héroes de Tecamac. Sácate de la cabeza
esa maleza herrumbrada, esa corona de espinas
de vecinas deshonradas, de la cabeza cabrona
de la zona
conurbada. Los cables del teleférico
son los nervios tus alas. Sácate de las casitas
que imitas en carcajadas, como un mosaico de dientes
pendientes de la montaña
de San Pedro Xalostoc
a las seis de mañana. Sácate o quédate aquí
y sécate como anciana, Hécate en Ecatepec, viva aún pero enterrada. Sécate como el zacate, antes que vengan las aguas, antes que toda esa mierda
se nos pierda en la barranca, mezclada con el sudor
de mil axilas sin alas. Vete, que aquí viven hombres
y los hombres te traen ganas. Sácate, hechicera hermosa, joven diosa de tres caras, caras raras de los muertos
y de las encrucijadas. En Jardines de Morelos, Ecatepec peca y mata. Sácate de aquí o reseca
esa piel morena y naca, antes de que Ecatepec
te mate cual mató a tantas.
Publicado en Puño y letra
Mi elegía de Duíno
Los átomos bailando que soñara Demócrito
formaron en la Viena del siglo XIX
una cosa peluda
llamada Ludwig Boltzman. Bailando conformaron su cerebro,
su barba y sus pulmones
y bailando formaron las partículas
en que entraba el oxígeno a ese hermoso cerebro, a ese cráneo peludo,
sosteniendo unos lentes redonditos para unos ojos miopes,
hechos también de baile, esa cosa peluda
llamada Ludwig Boltzman.
A nivel microscópico no existen la academia ni sus odios mezquinos,
ni los lentes ni el aire ni el sentido del tiempo.
No existen Viena ni el siglo XIX. Existen solamente
átomos y vacío.
El sentido del tiempo, como entrevió el cerebro
de esa cosa peluda llamada Ludwig Boltzman,
existe solamente para los seres miopes.
El sentido del tiempo, esa disparidad entre antes y después,
para las mentes miopes como los homo sapiens,
emerge de la danza del mundo imperceptible
que les parece clara en una dirección
y confusa en la otra, las que llamamos respectivamente
pasado y porvenir.
No es que su danza se haga más confusa
con el paso del tiempo. Es que el paso del tiempo
mismo
existe
solamente
en virtud del aumento de su confusión. Aunque todo es presente,
el universo es viejo en un sentido
y joven en el otro.
A diferencia de los homo sapiens,
los ángeles de Rilke no son miopes,
pero tampoco existen, ni siquiera en la escala macroscópica.
Pero existió Duíno, 1906. Pero existió un verano en una playa adriática:
ubicación espacio-temporal
que emerge a la medida de nuestra gran miopía.
Los átomos danzantes que soñara Demócrito
formaron en la alcoba de un hotel de Duíno
la forma de una cuerda,
la forma de una cuerda que se aprieta
en torno a una garganta, debajo de una barba
hirsuta como el mundo. Y en
su corografía, los átomos de oxígeno, hallándose ante el ducto
cada vez más cerrado de ese cuello,
dejaron de bailar hacia el cerebro aquel
de esa cosa peluda
que dejó de existir como cosa pensante
y dejó de llamarse
Ludwig Boltzman.
Mientras, allá en la playa, ajena al drama,
su familia nadaba alegremente
como nadan los átomos en el mundo vacío.
A nivel microscópico no existen la tristeza
ni la ausencia ni el duelo ni el sentido del tiempo
sólo existen los átomos bailando
en un mundo vacío.
Inédito
Óscar de Pablo nació en 1979 en México, donde vive hasta la fecha. Ha publicado varios libros de poesía, entre ellos El baile de las condiciones y De la materia en forma de sonido, que fueron reeditados en Argentina por la editorial Audisea, y Puño y Letra, compilación de su poesía publicada por el Fondo de Cultura Económica. También ha escrito y compilado varios libros y folletos de divulgación histórica y formación política, entre ellos los diccionarios biográficos La Rojería, sobre la izquierda mexicana, y Las bolcheviques, este último traducido al portugués y publicado en Brasil por la editorial Veneta. Colabora desde 2012 con la Brigada para Leer en Libertad, una asociación civil dedicada a la difusión cultural en alianza con el movimiento popular. Desde 2020 da conferencias semanales de divulgación histórica en línea.





